La actividad física mejora la salud de los mayores, y así se ha contrastado. Se ha demostrado que realizar ejercicio de manera regular, mejora la salud y el bienestar de los mayores. Pero, ¿cuáles son los mejores ejercicios que se pueden realizar? 

Debemos tener claro que la facilidad de movimiento de una persona mayor siempre es más reducida y, por tanto, los ejercicios que pueden realizar no son los mismos que pudiera hacer un adulto. La actividad física de los mayores consistirá, sobre todo, en actividades recreativas o de ocio, paseos, actividades ocupacionales, juegos, deportes suaves o ejercicios programados como terapias.

Una vez que se traspasa la barrera de los 65 años, es conveniente realizar actividad física con el fin de que la musculatura no se atrofie, para mejorar la salud cardiovascular y respiratoria, mejorar los problemas óseos (como la osteoporosis) y evitar el deterioro cognitivo.

Pero, ¿qué no se nos puede pasar por alto? Te damos las siguientes pautas:

  • No todo el mundo tiene las mismas necesidades o las mismas dolencias, por lo que hay que evaluar los casos por separado. El rango de edad también es importante, pues no es lo mismo una persona con 65 años que otra con 80.
  • La actividad física por excelencia, apta para todas las edades, es caminar a paso ligero (lo que se pueda) durante media hora al día. Si se pudiera seguir el ritmo hasta una hora completa, mejor. Además de bajar el colesterol (habitual en edades adultas), mejorará la salud cardiovascular.
  • Otros ejercicios también aptos a partir de los 65 años, son aquellos realizados en el agua, pues el riesgo de lesión siempre es menor. Eso sí, es necesario que las personas que se metan en una piscina sepan nadar o estén vigiladas en todo momento por un profesional que los guíe.
  • Si el estado de la persona mayor no le permitiera realizar una actividad física, lo ideal es que se le practiquen terapias adecuadas, bien por profesionales, bien por cuidadores capacitados para ello.
  • Según las necesidades de la persona, existen actividades de resistencia (caminar, bicicleta o nadar), ejercicios de fortalecimiento, estiramientos y de equilibrio (sobre todo para evitar caídas, muy frecuentes en los mayores).

Como ves, la actividad física es idónea para mejorar la salud de los mayores. No realizar ningún ejercicio únicamente les perjudica e influye en su calidad de vida.