¿Cómo evitar que los mayores se deshidraten en verano? Es una cuestión que no podemos perder de vista, pues podrían tener problemas serios por este motivo. No sólo las altas temperaturas provocan que suden más, sino también la humedad del ambiente puede desestabilizarles. 

Por tanto, para prevenir la deshidratación no sólo es aconsejable que se beban líquidos, aunque no se tenga sed, sino consumir alimentos que contengan agua, como la gelatina, la fruta o la verdura.

Además, es necesario evitar la exposición solar, sobre todo a las horas centrales del día y mantenerse en lugares frescos y a la sombra. Pero si se decide exponerse al sol, mejor a primera hora del día o a última de la tarde, y siempre protegidos con sombrillas o gorros.

Sin embargo, y por si acaso, debemos conocer siempre los síntomas de la deshidratación. Entre ellos se encuentran la sequedad de piel, de mucosas, sensación de sed y de sueño, dolores de cabeza y cansancio. La orina es otro factor clave a tener en cuenta. Cuando ésta es escasa o demasiado oscura, significa que la hidratación no es la correcta.

Por todos es conocido que los mayores deben llevar una dieta con gran cantidad de nutrientes, y por ello es siempre importante leer la información nutricional de las bebidas. Lo ideal es optar por las que sean bajas en azúcares y ricas en sales minerales y calorías.

Es posible, que al igual que ocurre con la comida, según se avanza en edad, se tiene menos hambre, pase con el agua. Pero como ya hemos dicho anteriormente, se debe beber aunque no se tenga sed.

Los expertos, como recomendación, nos sugieren que los mayores beban más cantidad de agua por las mañanas y tardes, no únicamente para sofocar el calor, sino para evitar las micciones por la noche. Además, la temperatura del agua que se ingiera debería estar entre los 11ºC y los 14ºC.

Otras recomendaciones que nos ayudan a prevenir la deshidratación es evitar las comidas copiosas, así como la ropa pegada. Lo más aconsejable es un tejido que transpire y sea fresquito. Además, debemos mantener bien ventiladas las estancias de la casa donde vayan a estar.

Por otro lado, acudir al médico de cabecera a que nos dé unas recomendaciones personalizadas en el caso de sufrir problemas de salud. Y no dar a los mayores diuréticos a no ser que sea por prescripción médica.

Ahora que sabes cómo evitar que los mayores se deshidraten en verano, ponlo en práctica cuanto antes, es por su bien.


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